Existencialismo

Existencialismo

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirE-mail

Hoy escribo con la intencionalidad de introducirme en el pensamiento existencial.
La gran pregunta de siempre “DE DONDE VENIMOS, POR QUE EXISTIMOS, A DONDE VAMOS A PARAR”.

Hay momentos de existencia encontrada con nosotros mismos, con nuestro “yo” creador y es cuando y donde retomamos las sensaciones y las vivencias propias:

  • El recuerdo dentro del pasado.
  • El presente o el “yo”.
  • Y el futuro o transportación mental al infinito.

Es obvio que al encontrarnos ante semejantes dilemas queramos sumergirnos de lleno en la vida contemplativa del día a día y olvidarnos por completo
de ese mundo existencialista que al final nos creará neuras mentales si tratamos de profundizarlas por nosotros mismos. ¿En realidad quienes somos?
Los años que nos toca vivir en la tierra, en principio o primer lugar lo hacemos con nosotros mismos, soportándonos, durmiendo con nuestro propio cuerpo,
alimentándolo, aseándolo, disfrutando de él, paseando y manejándolo a nuestro antojo.
Cuando decimos “a nuestro antojo” comprendemos que somos los dueños del mismo, pero proporcionalmente nos conocemos tan poco, somos tan primarios
en nuestras emociones, sensaciones, sentimientos e instintos, que dejamos, tantas veces que fluyan, sin gobierno, sin concierto que nos lleva a depresiones e intolerancias en la vida.
Existencia es igual a materia más energía.

Si conocemos la materia por qué no tratamos de llegar a la energía. La energía como decía Platón, “Es el principio de la decencia que empieza por uno
mismo, el amor a nuestro cuerpo”.

A partir de este parámetro encontraremos la energía propia o conocimiento y empezaremos a disfrutar de la vida, recordándonos siempre que somos privilegiados
por sentirnos vivos, en un momento, en un tiempo y en una época, en un Universo tan perfecto que solo a nuestra mente le está permitido alcanzarlo.
En nuestro descanso diario, de la materia nos desplazamos al soñar con nuestra más primitiva energía, al mundo del poder y la fuerza de la materia y trasportarnos
al control del espacio-tiempo, donde la materia desaparece y queda la energía.
Si consideramos que el vehículo de transporte más rápido conocido del ser humano, por encima de la luz (365.000Km. /segundo) es la mente humana,
disponemos de una velocidad de regresión al pasado por la mente-memoria inaudito, en un segundo recordamos nuestra niñez, nos trasladamos a años atrás del tiempo
en un solo momento de tiempo.

Esa energía mental tele transportada y que tenemos que aprender a dirigir es la base fundamental del conocimiento de la vida.
Esta energía propia de la mente, del conocimiento, hace que podamos sopesar cualquier contratiempo de nuestro entorno y evitar que nos trastornen “depresiones”, y hacernos fortalecer al máximo nuestras incapacidades materiales así como conseguir el máximo de nuestros logros y éxitos en el plano territorial como de energía.
Hay un ejercicio extraordinario de comunicación energético con nuestra materia (cuerpo) y que podemos realizar todos los días:
En un lugar de reposo y sin ruidos, cerrar los ojos y relajarse, vamos a comunicarnos con nuestro interior, ir sintiendo cada parte de nuestro cuerpo, nos paramos en los dedos de nuestras manos, sin moverlas (todo mental), visionamos nuestro abdomen, bajamos por nuestras piernas, notamos nuestras rodillas, sentimos el paso de la sangre, conectamos con los tobillos y notamos su calor, nos extendemos por la planta del pie y llegamos a los dedos y los tocamos uno a uno para volver de nuevo al punto de partida, Veréis que fascinante.

Lo mismo lo podéis hacer a través del Universo, pensar en algún planeta o astro conocido, cerrar los ojos y volar a él os sentiréis tele transportados por vuestra propia energía mental (vital para la vida del cuerpo).


José Antonio Bobi
Perito Tasador Judicial

 

© 2008 InfoSerVid S.L. Optimizado para Firefox, Safari e IE7 This is a free Joomla-Template from funky-visions.de

Nuestra Revista

Donaciones

NOS AYUDAN

Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner