"El dolor" Recojo un artículo que me ha parecido muy interesante de José Luis Fernández Iglesias

"El dolor" Recojo un artículo que me ha parecido muy interesante de José Luis Fernández Iglesias

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El dolor se puede definir como una experiencia
sensorial (objetiva) y emocional (subjetiva),
generalmente desagradable, que pueden
experimentar todos aquellos seres vivos que disponen
de un sistema nervioso. Es una experiencia
asociada a una lesión tisular o expresada como
si ésta existiera.

Los tipos de dolor se pueden clasificar según su duración
(agudo o crónico), su patogenia (neuropático,
nocioceptivo o psicógeno), su localización (somático
o visceral), su curso (continuo o irruptivo), su intensidad
(leve, moderado o severo), los factores pronóstico
de control del dolor y la farmacología.
Lo que todos sabemos es que el dolor, cuando es agudo,
anula y nubla la razón. Si éste es crónico empeora
seriamente la calidad de vida y puede llevar a situaciones desesperadas. Pero, ¿qué relación existe entre dolor y discapacidad? Mucha. Este es un asuntoque se ha abordado muy pocas veces, pero que estápresente en una buena parte del mundo de la discapacidad: desde la fibromialgia hasta la artritis, pasando por el cáncer o cualquier otra que implique secuelas físicas, intelectuales u orgánicas. Cuando

no es por problemas posturales, es como secuela de

movimientos forzados al deambular, y si no por
sobrecargas, por sobremedicación, por vejez o por
consecuencias inevitables debidas a la propia discapacidad
como en la física, la intelectual, las orgánicas,
la enfermedad mental o la ceguera, es decir,
con todas en general. El dolor muscular, el de las articulaciones
sobreexplotadas, el provocado por las infecciones,
por los problemas orgánicos, por los tratamientos
médicos o por las caídas o accidentes (más o menos graves) cotidianos, supone un elemento extra que agrava en muchos casos la difícil supervivencia
de muchas personas con discapacidad.
Conozco a muchas personas del colectivo que tienen
un umbral del dolor muy alto, debido fundamentalmente
a una defensa involuntaria que les permite
llevar una vida más digna y una menor sobrecarga
medicinal. Pero sobre todo conozco a multitud de personas con discapacidad que soportan elevados
niveles de dolor con una dignidad impresionante.
Y estome choca, pues los avances en el descubrimiento
de nuevos fármacos que palian el
sufrimiento producido por el dolor han sido impresionante
en los últimos años, además de la generalización
de la apertura de Unidades del Dolor en
casi todos los hospitales españoles de importancia.
Y esto me lleva a una pregunta que me suelo hacer con mucha asiduidad, ¿tienen las personas con discapacidad el tratamiento médico adecuado
para paliar tanto dolor?

 Publicado en la revista Cermi.es  "El dolor" José Luis Fernández Iglesias

 

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