Rafael Martínez, presidente de la Asociación Integral Laboral de Discapacitados de Marbella: «La pri

Rafael Martínez, presidente de la Asociación Integral Laboral de Discapacitados de Marbella: «La pri

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirE-mail

Rafael Martínez, presidente de la Asociación Integral Laboral de Discapacitados de Marbella: «La principal barrera de muchos discapacitados es no reconocerse como tal»

 
Rafael Martínez está a punto de cumplir veinte años al frente de la Asociación de Integración Laboral de Discapacitados de Marbella y San Pedro Alcántara (Asdildms). Alrededor de 40 lleva él con los cuatro dedos de la mano izquierda seccionados por culpa de un accidente laboral cuando trabajaba de carpintero en el pantano de La Concepción.
Durante este tiempo se percató de que barreras arquitectónicas al margen, entre otros problemas, el principal obstáculo que debe afrontar la persona con algún tipo de discapacidad es su reconocimiento en el propio ámbito familiar y en la calle. «Pienso que se debe a la poca mentalidad que todavía existe en este sentido, y créame que es una auténtica pena porque hoy en día hay muchas ayudas sociales», valora Martínez, quien considera que las administraciones no están todavía muy preparadas para atender a este sector de la población.
-¿Qué objetivos persigue la asociación que preside?
-Pues mire, principalmente tres: orientar a los usuarios sobre los derechos, recursos y las prestaciones que asisten a la persona discapacitada, la tramitación de certificados y la coordinación con los demás agentes sociales.
-¿Qué tipo de persona discapacitada predomina más en el colectivo?
-En la actualidad somos 453 socios, de los que unos 330 nos mantenemos en activo. Muchos ya fallecieron y el resto está jubilado. En cuanto al tipo de discapacidad, hay de todo, sensorial y de movilidad, entre otras. También es parecido el número de hombres y de mujeres.
-¿Quién lo lleva mejor, el hombre o la mujer?
-La experiencia me dice que la mujer. El hombre se vuelve más agresivo. Y yo le digo que se tranquilice y que comience reconociendo su discapacidad.
-¿Cómo reacciona alguien normal ante una discapacidad repentina?
-Depende de la personalidad, claro, de la mentalidad. Se suele decir que uno se toma la vida de otra manera, pero la verdad es que después te vas acostumbrando a esa discapacidad si la reconoces.
-¿Es Marbella una ciudad amable y accesible para la persona discapacitada?
-Cada vez más, la verdad. Pero todavía faltan muchas cosas por hacer. Me refiero por ejemplo a evitar las calles con excesiva subida, que suponen sin duda una gran barrera para la persona que va en silla de rueda, la mayoría de las veces insalvable.
-¿Cuál es el principal obstáculo para este sector de la población?
-Las barreras arquitectónicas, sin duda. También la falta de accesibilidad en la mayoría de los edificios públicos, independientemente de la administración a la que correspondan. Y es que yo creo que ésta todavía no está lo suficientemente preparada para atender a este sector de la población. Pero voy más allá. La principal barrera de la mayoría de las personas con discapacidad es que no se reconocen como tal por un problema de mentalidad, ni en la calle, ni en casa, ni ante las asociaciones, a las que sólo les interesa la tarjeta de aparcamiento. Muchas veces desconocen que con esta postura no podrá acceder a las ayudas, y es una tontería porque a partir del 33 por ciento de discapacidad hay opciones de conseguirlas si se buscan; pero también es verdad que muchos discapacitados prefieren no mover un solo papel por miedo a perder la paga.
-¿Qué actitud muestra la población de Marbella en general con los discapacitados?
-El comportamiento de los vecinos y de la población en general es maravilloso.
-¿Y el Ayuntamiento?
-Lo está haciendo bien con nosotros, pero quedan muchas cosas por mejorar, sobre todo respecto a los edificios y las calles. Estoy muy en contacto con las concejalías de Servicios Sociales y Obras.
-¿En qué sentido?
-Como presidente del colectivo pero sobre todo como vecino me preocupa el estado de las obras. Verá, yo me acerco y pregunto por el encargado para conocer de cerca qué tienen pensado hacer para la persona discapacitada en ese lugar en concreto. Si no me conviene lo que me dice, entonces llamo directamente al Ayuntamiento en busca de una solución para las personas discapacitadas.
 
Sur.es
© 2008 InfoSerVid S.L. Optimizado para Firefox, Safari e IE7 This is a free Joomla-Template from funky-visions.de

Nuestra Revista

Donaciones

NOS AYUDAN

Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner